Colegios
y sindicatos médicos aplauden la decisión del CPME de no aceptar la amplación del horario laboral
· En la reunión del Comité Permanene
de Médicos Europeos, celebrada este fin de semana en Gotemburgo,
21 delegaciones apoyaron (4 se abstuvieron) la moción presentada por
La propuesta de
Según explicaron ayer en rueda de prensa
conjunta el presidente de la OMC,
La asamblea del CPME aceptó con esa
rotundidad la MOCIÓN
que previamente le había elevado
Queda así de manifiesto el rechazo de toda la
profesión contra una polémica iniciativa que trascendió a mediados del pasado
mes de septiembre y que, quienes concocen su génesis,
la atribuyen a las presiones realizadas por países como el Reino Unido,
Alemania o
Esfuerzo de adaptación
El objetivo de tales presiones consiste en
evitar el esfuerzo de adaptación que implica el cumplimiento de la Directiva
93/104, en la que se estableció para los médicos un período máximo laboral de
48 horas semanales con el fin de preservar su salud y de garantizar también los
mejores niveles de calidad en la atención a los pacientes.
En esa directiva (modificada por otra
posterior, la 2003/88, cuya principal novedad es que ampara también a los
médicos en formación, y ratificada por dos sentencias del Tribunal de la UE en
2000 y 2003) se daba también un margen de 7 años para que cada nación miembro
de la UE introdujera en sus respectivos ámbitos los cambios necesarios, antes
de ‘trasponerla’ a sus legislaciones’, pero ese tiempo de transición pasó y en
países como España, que han hecho poco o nada por adaptarse a la nueva norma,
ha surgido ahora la tentación de cambiar las reglas de juego, que es en lo que
en realidad estamos ahora. La razón argüida para ello es que poner el límite en
48 horas semanales obliga a contratar a decenas de miles de médicos, lo que no
cuadra con las estrécheles económicas que aprietan la cintura de los servicios
sanitarios europeos.
Sin lógica
Tanto el presidente de la OMC como el
secretario general de CESM, explicaron a los medios de comunicación que los
cambios que se desea introducir en la normativa ahora vigente son básicamente
dos: por un lado, impedir el derecho del médico al descanso tras una jornada de
guardia, y, por otro, considerar como ‘tiempo inactivo’ --y por tanto no
computable a efectos de jornada laboral-- los periodos en que el médico está
disponible en el centro de trabajo pero sin realizar labor asistencial... “Lo
cual carece por completo de lógica, porque la labor asistencial del médico
--señaló el Dr. Amaya-- no se traduce sólo en atender directamente al paciente,
sino en toda una serie de actos anteriores y posteriores (estudios de historias
clínicas y análisis, valoración de las pautas a seguir, control de la evolución
del enfermo mientras permanece ingresado...), sin las cuales no es entendible
la práctica médica”.
miércoles,
17 de noviembre de 2004.
Publicado
por: CESM