SHOCK HEMORRÁGICO EN LAS URGENCIAS DEL HOSPITAL UNIVERSITARIO VIRGEN DE LAS NIEVES

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Una vez más, las urgencias del H.U.V.N. han puesto de manifiesto las deficiencias tanto en personal como en la capacidad organizativa y de gestión del Servicio Andaluz de Salud, que en estado de Shock Hemorrágico, sigue tomando decisiones políticas en contra de los intereses de los pacientes y de los profesionales.

En pleno proceso de desfusión, a finales del mes de noviembre, se tomó la decisión de hacer cambios en las urgencias de este centro (traslado de 9 médicos del HUVN al PTS y de 6 del PTS al HUVN) en el momento más crítico de todo el año, en las navidades, coincidiendo además como suele ser, con el período de alta frecuentación. Tanto los profesionales afectados como el Sindicato Médico nos opusimos a aquella decisión por entender que, más allá de la legalidad o no del tema, atentaba contra el sentido común.

Las consecuencias de ello, las vienen sufriendo los pacientes y los profesionales de todas las categorías desde entonces, que de primera mano y en sus propias carnes, han podido constatar con su experiencia por el paso por las urgencias del H.U.V.N., la gran mentira de la maquinaria propagandística electoral oficial, divulgando el privilegio de disfrutar de uno de los Servicios de Salud “mejores del mundo”.

La situación crónica de falta de camas, suspensión de intervenciones y los tiempos de espera (que darían para otro artículo), han tomado tintes dramáticos en las últimas semanas, con todas las áreas de las urgencias desbordadas incluyendo los propios pasillos de las consultas, donde de forma tercermundista se aparcan los pacientes en camilla sin supervisión ni control alguno.

Ya denunciamos en su momento que estos cambios no contribuirían a mejorar las expectativas para acometer, el periodo de más demanda asistencial de todo el año y que por el contrario sólo han servido para empeorarlas. La falta de previsión y de una gestión orientada a una política de contratación acorde con las especialísimas circunstancias de un Hospital en pleno proceso de desfusión, han llevado además, a que las condiciones de trabajo sean del todo inasumibles, no sólo ya desde el punto de vista laboral con hasta 7 guardias en un mes, sino incluso ético. Con 3 médicos adjuntos menos de mañana, 2 menos de tarde y uno menos de guardia era más que previsible que la debacle actual se nos viniera encima, en esto ha consistido el plan de refuerzo de alta frecuentación.

Los pacientes deben esperar hasta 2-3 horas para ser atendidos por el médico y otra hora, hora y media añadida después, para serlo por el personal de enfermería. Después, si tienes que ingresar en planta, a veces debes esperar varios días para conseguirlo, sin que ello quede reflejado en ningún sitio porque el programa informático “no admite” cuantificar por encima de las 72h. La situación no sólo está afectando al personal médico y muy especialmente a los contratos eventuales, sino también a los MIR y a otras categorías que conscientes de la responsabilidad para con sus pacientes se ven impotentes para realizar su trabajo con unas mínimas condiciones de seguridad hacia éstos.

Este maltrato hacia los profesionales, ha propiciado que el desánimo, la desolación y la frustración haya cundido en el ánimo de todos ellos, afectando a la conciliación de su vida familiar y llegándose a plantear en muchos casos, la renuncia a sus contratos, ante lo que cada día se parece más a una condena que a un trabajo.

En los últimos años, ha habido una hemorragia continua de excelentes profesionales formados en nuestros hospitales y centros de salud que ante la política de hostilidad imperante hacia el médico, han optado por autoexiliarse a otras regiones mucho más atractivas no sólo por las condiciones económicas, sino también en las laborales.

Años de contratos basura, de falta de sustituciones, de jornadas interminables, de discriminación en la aplicación de las 37,5 h, de contratos irregulares, de suspensión de la carrera profesional, de prebendas y favoritismos, de convocatorias de cargos intermedios anulados por los juzgados, de ser los últimos en remuneración, de tener los presupuestos más bajos per cápita, y de “encargaos” eso si muchos, muchos “encargaos”, han llevado al desapego de los médicos por lo que hasta hace pocos años consideraban “su” Sistema Sanitario Público Andaluz (SSPA) , y han optado por buscar otras alternativas laborales, donde su altísima cualificación conseguida con mucho esfuerzo, en no menos de 10-11años, sean mejor valoradas.

La sangre nueva, tan necesaria para mantener y renovar la vitalidad del sistema, se nos va y ellos siguen sin enterarse y sin tomar medidas correctoras, como si nada hubiera cambiado y los “buenos tiempos” de antaño, con las bolsas de empleo atestadas de médicos en expectativa de un trabajo precario, no hubieran pasado.

La escasez de médicos puntual, ha pasado a ser crónica. El SSPA lejos de hacer un correcto diagnóstico del problema, agoniza día a día, de puro shock hemorrágico y mientras languidece, utiliza sus últimos estertores para seguir autoproclamando las excelencias del mismo y todavía se preguntan ¿por qué se van los médicos?. Una vueltecita por las Urgencias del HUVN, no proclamada, ni anunciada sino por sorpresa quizás les pudiera dar las claves.

Si los problemas, no sólo de recursos humanos, sino también organizativos no se corrigen, EL PROBLEMA IRÁ A MÁS.

 

29-12-2018
Comité de Ejecutivo de Granada

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